Museo de Historia

Los museos de historia se presentan a nuestra consideraci贸n en toda su compleji颅dad, riqueza y diversidad, lo que hace dif铆cil fijar r谩pidamente una definici贸n de los mismos utilizando pocas palabras. Podr铆amos sugerir que si hay algo que los distingue definitivamente es el hecho de que contemplen la huella de los fen贸me颅nos humanos en los objetos desde la perspectiva del tiempo. Sin embargo, a la vez podr铆amos afirmar sin miedo a errar mucho, que todos los museos son museos de historia desde el momento en que todas las disciplinas que concurren en la fundamentaci贸n de los distintos tipos de museos, tienen que ver con la perspectiva hist贸rica.

Si atendemos a los objetos de las colecciones hist贸ricas, observamos una enorme variedad. De hecho cualquier objeto del pasado es susceptible de valer como objeto hist贸rico y, por ende, de entrar a formar parte de una colecci贸n hist贸rica. Valga en este punto recordar algunos grupos de objetos habituales en un museo de historia: herramientas, retratos de personas, recuerdos personales, utensilios dom茅sticos, docu颅mentos, libros, armas, m谩quinas, monedas, muebles, etc. Esta diversidad, aparte de l贸gica, es bienvenida toda vez que los museos de historia tratan sobre las personas y sus relaciones, los grupos, las sociedades, los pa铆ses y los procesos hist贸ricos, es decir, de muchas cosas. Su misi贸n no es explicar historia (a煤n menos explicar la historia, vana empresa) sino contribuir al sentido de la misma evocando momentos del pasa颅do a base de recrear personas y mundos desaparecidos mediante el sabio manejo de objetos y documentos. Lo que resulta todav铆a particularmente dif铆cil en cualquier caso, puesto que sabemos que todo intento de reconstrucci贸n del pasado ser谩 siem颅pre necesariamente un intento parcial que conllevar谩 graves problemas de interpre颅taci贸n y valoraci贸n de las fuentes y pruebas empleadas.

Ante estas dificultades, la definici贸n proporcionada por el muse贸logo nortea颅mericano E. P. Alexander (1982) es un buen punto de partida: aquel museo que re煤ne objetos del pasado que son utilizados para abrir las mentes y transmitir聽 perspectiva hist贸rica, ademas de proporcionar una cierta experiencia sensorial sobre la forma de vivir de otros tiempos. Los museos de historia vistos de esta manera cubren un gama de experiencia muse铆sticas muy grandes que es preciso ordenar de la forma siguiente:

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Presentaci贸n Diapositivas

1 Museos de historia general. De car谩cter mas o menos convencional y de 谩mbito territorial especifico 鈥損a铆s, regi贸n o localidad-, pretende transmitir una idea general de la historia (y a veces la geograf铆a) del lugar. Como ejemplos, si nos ce帽imos al cultural), convergentes en el objetivo de proporcionar una visi贸n hist贸rico-cultural del pa铆s: el museo nacional de Antig眉edades de Estocolmo y el museo N贸rdico de la misma ciudad. Si bien en el marco regional no abundan los museos de historia general, sucede lo contrario con el marco el local (consecuencia de una l贸gica polaridad disciplinar que privilegia o la historia nacional o la local), con destacados ejemplos en grandes n煤cleos urbanos, caso del Museo de historia de Fr谩ncfort, del Museo de Historia de Londres o del Museo de Historia de Varsovia. El Museo e Historia de la ciudad de Russelsheim, cerca de Fr谩ncfort, es un ejemplo de museo de historia local de entidad urbana de tama帽o medio (sede de ka casa Opel de autom贸viles, lo que se refleja en el museo).

Abstracci贸n hecha del marco geogr谩fico, est谩n apareciendo en los 煤ltimos tiempos nuevos museos de historia general que abordan grandes temas que la historia oficial dej贸 de lado en el pasado, caso de la Historias de la minor铆as, recuperada en Estados Unidos en el museo de historia afroamericana de Detroit.

2. Museos arqueol贸gicos. Navegando entre el punto de vista art铆stico (cuando predomina la seducci贸n del brillo de las artes santuarios) y el hist贸rico-arqueol贸gico o antropol贸gico (cuando el museo enfatiza el valor documental de los restos) seg煤n la tradici贸n museol贸gica de cada caso, esta tipolog铆a de museos es abundante particularmente en Europa, y muy popular. Se trata de museos que re煤nen colecciones arqueol贸gicas cuyo origen se remontan incluso al siglo XVIII en algunos casos. Como etapa de una 鈥渉istoria nacional鈥 reivindicada y parte de un proyecto museol贸gico global de presentar toda la historia de un pa铆s, este tipo de museo tiene en algunos pa铆ses unas conno颅taciones particulares y un colorido especial. Adem谩s del ejemplo citado, des颅taca al respecto el caso extraeuropeo del Museo Nacional de Antropolog铆a de M茅xico. Otros museos arqueol贸gicos que se pueden destacar en Europa son el Museo Arqueol贸gico Nacional de Madrid, el Museo C铆vico de Padua, el Museo Arqueol贸gico Nacional de N谩poles y el Museo Romano-Germ谩颅nico de Colonia.

3. Museos arqueol贸gicos de sitio y monumentos. Al prevalecer hoy聽聽聽聽 d铆a el criterio deque los vestigios deben de conservarse en su lugar de origen, es decir, in situ,y hacerse visitables, cada d铆a aumenta en el mundo el n煤mero de museos hist贸rico-arqueol贸gicos de sitio, as铆 como los conjuntos monumentales que funcionan como verdaderos museos. La mayor铆a de ellos son museos peque帽os o medianos, en correspondencia con el yacimiento arqueol贸gico de que se
ocupan; caso, entre los primeros, de la Farga Rossell en Andorra, con una innovadora presentaci贸n de una peque帽a ferrer铆a catalana de monta帽a, o entre los segundos, del Museo de Altamira en Santillana del Mar, con su neocueva. Los hay tambi茅n que forman verdaderos complejos que se extienden por un territorio, caso de Ironbridge Gorge Museum, monumento de la arqueolog铆a industrial inglesa que ocupa parte del valle medio del r铆o Severn con sus
antiguas minas, f谩bricas, altos hornos y el famoso puente, el primero realizado en hierro. Algunos museos de sitio se destacan porque practican una arqueolog铆a experimental, caso del Museo del Barco Vikingo en Roskilde (Dinamarca) que experimenta con la navegaci贸n medieval y la reconstrucci贸n de nav铆os vikingos, o del Museo de la Fortaleza de Eketorp (Suecia), que investiga unextenso asentamiento de la Edad del Hierro.

En Estados Unidos existe una versi贸n del museo arqueol贸gico de sitio聽 muy peculiar por inspirarse en parte en el modelo escandinavo de museo al aire libre (seg煤n el ejemplo de Skansen), que reun铆a en un parque suburbano de una capital para salvarlas, muestras escogidas de la arquitectura vern谩cula de una regi贸n. Con el nombre de museos hist贸ricos de sitio estos centros presen颅tan in situ los vestigios hist贸rico-arqueol贸gicos del lugar, generalmente de la etapa colonial o inmediatamente posterior, siempre de forma muy visible y did谩ctica con el fin de hacerlos m谩s comprensibles y atractivos, incorporan颅do a menudo reconstrucciones muy completas de las estructuras. Los casos m谩s emblem谩ticos son Colonial Williamsburg en Virginia, que recrea la anti颅gua capital colonial, O铆d Sturbridge Village en Massachusetts, que presenta un t铆pico pueblo de Nueva Inglaterra a principios del siglo XIX, y O铆d Salem en Winston-Salem, Carolina del Norte, que reconstruye un asentamiento moravo de la frontera interior.

4.Museos monogr谩ficos de tema hist贸rico. Forman una familia muy el谩stica y variada, que sigue creciendo y expansion谩ndose, dado que esta categor铆a puede incluir a una gran diversidad de proyectos muse铆sticos. Por ejemplo, los m谩s cl谩sicos son los museos de medios de transporte, como los dedicados a los ferrocarriles, al autom贸vil, a los transportes p煤blicos urbanos y a la navegaci贸n. El Museo Mar铆timo de Barcelona, por ejemplo, es un caso signi颅ficativo de museo monogr谩fico dedicado a la navegaci贸n con una marcada incli颅naci贸n hist贸rica, con mayor motivo por cuanto que se aloja en un extraordina颅rio monumento hist贸rico, las atarazanas medievales de la ciudad. Y uno de los mayores museos mar铆timos del mundo es el Deutsches Schiffahrtsmuseum de Bremerhaven, el puerto de Bremen. Los museos postales y numism谩ticos forman otro subgrupo de museos monogr谩ficos con dimensi贸n hist贸rica.

Machos museos de oficios, comercio o industrias, como los museos textiles, los metal煤rgicos y los dedicados a la miner铆a, tambi茅n se pueden incluir en esta categor铆a, siempre y cuando no sean museos de sitio que expliquen los procesos industriales y las relaciones sociales asociadas a los mismos vali茅n颅dose de testimonios obtenidos in situ mediante las t茅cnicas y los m茅todos de la arqueolog铆a industrial. La regi贸n del Ruhr en Alemania (Bochum, Essen, Solingen), las zonas mineras del centro de Suecia (Bergslagen), el centro de Inglaterra (Sheffield, Leeds, Manchester) y el sur de B茅lgica (Lieja) conservan una tradici贸n muy rica en museos industriales y mineros.

Sin embargo, hay que precisar tambi茅n que muchos museos del transporte o industriales tienden a clasificarse como museos de ciencia y t茅cnica debido a que en ellos domina la perspectiva t茅cnica sobre la hist贸rica, y que otros quiz谩 se podr铆an clasificar como museos etnogr谩ficos. El Museo del Trabajo de Norrk贸-ping (Suecia), es uno de los que cuesta ubicar por su transversalidad y su voca颅ci贸n pluridisciplinar (v茅ase m谩s abajo) y algo parecido sucede con el Museo Regional de la T茅cnica y el Trabajo de Flamnheim que cuenta con unas estu颅pendas instalaciones. Los museos militares tambi茅n entran en esta categor铆a cuan颅do ofrecen una perspectiva hist贸rica del fen贸meno de la guerra o la milicia, as铆 como los museos dedicados espec铆ficamente a uno o m谩s episodios b茅licos. En Inglaterra existen notables ejemplos de estos 煤ltimos, como el Imperial War Museum o el Churchill Museum and Cabinet War Rooms, situado en los sub颅terr谩neos (como corresponde por ser refugio de guerra del Gobierno) del com颅plejo ministerial de Whitehall, en el centro de Londres.

Finalmente, podr铆a incluirse en este apartado ocupando un lugar desta颅cado, la nueva generaci贸n de museos de la memoria, cuya caracter铆stica es el manejo de una dimensi贸n temporal m谩s cercana al individuo. Este tipo de museos est谩 adquiriendo en estos inicios del siglo XXI un enorme impulso, auspiciados por un movimiento mundial a favor de la paz, la reconciliaci贸n y el reconocimiento de las deudas hist贸ricas contra铆das por el totalitarismo y el imperialismo a lo largo del siglo XX. El U. S. Holocaust Memorial Museum de Washington DC ha sido uno de los principales impulsores de una nueva museolog铆a concordante con esta l铆nea conmemorativa y trascendentalista, basada en un planteamiento narrativo dirigido a impactar en los sentimientos y las emociones de los visitantes. El autor del proyecto de dise帽o del museo, Ralph Appelbaum, es el mentor de una llamada "arquitectura de la experien颅cia", que est谩 dando frutos muse铆sticos muy reconocidos en distintas partes del mundo. En Israel, Estados Unidos y pa铆ses del este de Europa han surgi颅do recientemente varios museos que conmemoran el Holocausto. En Nueva York recibe innumerables visitas el Ellis Island Immigration Museum situa颅do al pie de la Estatua de la Libertad. En Varsovia se inaugur贸 en 2004 el Museo del Levantamiento para conmemorar el 60 aniversario de la insurrec颅ci贸n popular contra la ocupaci贸n nazi. En Budapest se abri贸 dos a帽os antes la Terrorh谩za, la Casa del Terror, en una antigua comisar铆a de polic铆a usada por los sucesivos reg铆menes totalitarios.

5. Casas-museo. Las casas-museo y los museos biogr谩ficos est谩n dedicados nor颅malmente a un personaje hist贸rico vinculado al lugar y a la propia casa con颅vertida ahora en espacio para el recuerdo. Pol铆ticos, literatos, cient铆ficos, mili颅tares y artistas conforman el grueso de personalidades recordadas en las casas-museo, por ejemplo, la Casa-museo de Goethe en Weimar, la Casa-museo de Cervantes en Alcal谩 de Henares, la Casa-museo de Hemingway en La Habana o el Museo-Casa de Trotsky en Coyoac谩n, M茅xico DE Se trata de un tipo de museo muy popular en todo el mundo, cuya mayor virtud es la proximidad al visitante, el cual suele agradecer los esfuerzos por conservar el lugar y una atm贸sfera asociada al personaje recordado. En algunos pa铆ses la casa-museo presenta algunas particularidades.

Por ejemplo, en Estados Unidos las historie houses constituyen una tipolog铆a muy caracter铆stica de museo hist贸rico, aunque en ocasiones ajena al puro museo biogr谩fico, puesto que pueden rememorar no ya a personas sino a efem茅rides. Por ejemplo, en Miami, Florida, hay una casa-museo junto a la bah铆a de Coco-nut Grove, la Barnacle House, que celebra el origen de la ciudad por ser la pri颅mera casa construida all铆 por un pionero blanco (los bahamianos, de raza negra, hab铆an llegado antes a las playas de Coconut, sin embargo su contribuci贸n al nacimiento de la ciudad s贸lo ahora empieza a divulgarse). Las historie houses des颅tacan por su abundancia en el paisaje norteamericano 鈥攁parecen en casi todas las ciudades鈥, por su capacidad de atracci贸n de todos los p煤blicos y por su voca颅ci贸n pedag贸gica. En ello se distinguen de las historie houses brit谩nicas, m谩s eli颅tistas, menos memorialistas y orientadas a la conservaci贸n de obras de arte.

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